PRIMEROS PASOS DEL HOMBRE HACIA LA FE

Convertíos, hijos rebeldes, dice Jehová, porque yo soy vuestro esposo: y os tomaré uno de una ciudad, y dos de una familia, y os introduciré en Sión Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; pues que vendrán los tiempos del refrigerio de la presencia del Señor. Jer. 3:14. Hch. 3:19.

Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare. Y con otras muchas palabras testificaba y exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación. *El cual quiere que todos los hombres sean salvos, y que vengan al conocimiento de la verdad. Hch. 2:39,40. 1 Ti. 2:4.

Yo amo a los que me aman; Y me hallan los que madrugando me buscan. Porque el que me hallare, hallará la vida, Y alcanzará el favor de Jehová. Pr. 8:17, 35.

Ahora pues, hijos, oídme: Y bienaventurados los que guardaren mis caminos. Bienaventurado el hombre que me oye, Velando a mis puertas cada día, Guardando los umbrales de mis entradas. Pr. 8:32,34.

Hijo mío, guarda mis razones, Y encierra contigo mis mandamientos. Guarda mis mandamientos, y vivirás; Y mi ley como las niñas de tus ojos. Pr. 7:1,2.

Camino a la vida es guardar la corrección: Más el que deja la reprensión, yerra. El que ama la corrección ama la sabiduría: Mas el que aborrece la reprensión, es ignorante. Pr.10:17. y 12:1.

La reconvención es molesta al que deja el camino: Y el que aborreciere la corrección, morirá. El camino de la vida es hacia arriba al entendido, Para apartarse del infierno abajo. Pr. 15:10,24.

La oreja que escucha la corrección de vida, Entre los sabios morará. El que tiene en poco la disciplina, menosprecia su alma: Más el que escucha la corrección, tiene entendimiento. Pr. 15:31,32.

El entendido en la palabra, hallará el bien: Y el que confía en Jehová, él es bienaventurado. Manantial de vida es el entendimiento al que lo posee: Mas la erudición de los necios es necedad. Pr. 16:20:22.

El que menosprecia la palabra, perecerá por ello: Mas el que teme el mandamiento, será recompensado. El que guarda el mandamiento, guarda su alma: Mas el que menospreciare sus caminos, morirá. Pr. 13:13. y 19:16.

Atended el consejo, y sed sabios, Y no lo menospreciéis Escucha el consejo, y recibe la corrección, Para que seas sabio en tu vejez. Pr. 8:33 y 19:20.

Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la peña; *Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y combatieron aquella casa; y no cayó: porque estaba fundada sobre la peña. Mt. 7:24,25.

El que guarda la ley es hijo prudente: Mas el que es compañero de glotones, avergüenza a su padre. Pr. 28:7

Y él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno es bueno sino uno, es a saber, Dios: y si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. *Si guardareis mis mandamientos, estaréis en mi amor; como yo también he guardado los mandamientos de mi Padre, y estoy en su amor. Mt.19:17. Jn. 15:10.

Si me amáis, guardad mis mandamientos; Respondió Jesús, y díjole: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos con él morada. Jn. 14:15,23

El temor de Jehová es para vida; Y con él vivirá el hombre, lleno de reposo; No será visitado de mal. Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Pr. 19:23. y 2:5.

Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos. Jer. 6:16.

¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que digo? No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos: mas el que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Lc. 6:46. Mt. 7:21

Porque no los oidores de la ley son justos para con Dios, mas los hacedores de la ley serán justificados. De manera que la ley nuestro ayo fué para llevarnos á Cristo, para que fuésemos justificados por la fe. Ro. 2:13. Ga. 3:24

Por lo cual, dejando toda inmundicia y superfluidad de malicia, recibid con mansedumbre la palabra ingerida, la cual puede hacer salvas vuestras almas. Stg.1:21

Porque si alguno oye la palabra, y no la pone por obra, este tal es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Stg.1:23.

Mas el que hubiere mirado atentamente en la perfecta ley, que es la de la libertad, y perseverado en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, este tal será bienaventurado en su hecho. Stg.1:25.

Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas: porque el tiempo está cerca. Ap.1:

Y he aquí, vengo presto. Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro. Bienaventurados los que guardan sus mandamientos, para que su potencia sea en el árbol de la vida, y que entren por las puertas en la ciudad. Ap. 22:7,14.

Gracias por haber leído este estudio bíblico, sacada del libro “ESTUDIOS BIBLICOS SELECTOS 1999”

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